Lo que más le asombró a esta chica es que, pues ella me conoce, sabe que no le aguanto nada a nadie, y que si alguien me trata mal, no pierdo tiempo en mandarlo a la mierda. Entonces, me preguntó:
-"¿Pero como es posible que te guste que te den ordenes?, ¿Que te traten feo?, ¿Sentirte inferior a otra persona?... ¡Y LUEGO PARA TUS PULGAS!"
Bueno si, cuando digo que no me dejo de nadie, de verdad no juego, y eso me ha metido en muchos problemas, tanto en mi relación D/s como en mi vida común y corriente. Y aquí quiero explicar (no defender) mi postura. Yo soy una mujer que tiene la firme creencia de que hombres y mujeres deben tener los mismos derechos y obligaciones, y lo digo de todo corazón y no solamente por las cosas que limitan a las mujeres en el sistema machista por el que hoy todavía se rige la sociedad en general, sino por lo que sufren también los hombres. Si, los hombres sufren. Por lo menos en México son forzados a realizar servicios para el ejército al cumplir la mayoría de edad. En caso de divorcio por lo general los hijos se quedan con la madre, aunque en muchos casos el padre quiera quedarse con ellos, y compartir la custodia con su ex pareja, y en esos casos nadie discute que "los hijos deben estar con su madre" y el padre que?. Además de una serie de posturas en el sistena legal de nuestro México lindo y querido que para "protegernos" aceptamos, también el papel que cómodamente nos da el machismo de víctimas de la situación, que sinceramente contradicen todo lo que pudiera llamarse igualdad de género.
Pero bueno, eso no es lo que nos trae por aquí, aunque si tiene que ver. La cuestión es que mucha gente puede creer que una mujer feminista, que se precie de ser feminista no puede ser una mujer sumisa. Por que alguien que pelea por igualdad no puede ponerse voluntariamente por debajo de nadie. Matemático, no?.
Sin embargo hay una explicación básica y simple para esto, y para ilustrar mi explicación de una mejor manera cito a continuación a Anaïs Nin, en inglés y su traducción hecha por mí al español:
I do not want to be the leader. I refuse to be the leader. I want to live darkly and richly in my femaleness. I want a man lying over me, always over me. His will, his pleasure, his desire, his life, his work, his sexuality the touchstone, the command, my pivot.
I don’t mind working, holding my ground intellectually, artistically; but as a woman, oh, God, as a woman I want to be dominated.
No quiero ser el líder. Me rehúso a ser el líder. Quiero vivir oscura y ricamente mi feminidad. Quiero a un hombre que se imponga sobre mi, siempre SOBRE mi. Su voluntad, su placer, su deseo, su vida, su trabajo, su sexualidad, la piedra angular, mi mandatario, mi eje.
NO ME REFIERO A a mi trabajo, como mi sustento intelectual, artísticamente; pero COMO UNA MUJER, oh dios, como una mujer... QUIERO SER DOMINADA.
Perdonen la "transcripción" la verdad es que traté de acercarme más al centro de las ideas de Anaïs que a traducir sus palabras textualmente, o al menos lo acerqué al modo en el que yo lo veo. Anaïs Nin, creo que es una de las mujeres que mostró mas transparente y naturalmente su tendencia sumisa, y con esta simple frase dejó perfectamente en claro su posición en este tema, posición que comparto hasta cierto punto.
Yo no creo que a los alumnos en las escuelas les encante obedecer a sus profesores, o que todos los empleados amen a sus jefes, o todos los hijos sean dichosos obedeciendo a sus padres, por más que sus padres sean muy buenos. No, en nuestra vida normal no nos gusta obedecer. No, en mi vida normal no me gusta obedecer. Soy terriblemente desordenada hasta el punto de ser irresponsable (no me justifico, sé que no es bueno pero soy así), soy más terca que testaruda, odio no tener la razón por que me siento tonta, odio pedir disculpas por que normalmente siento una culpa horrible cuando lo hago que no me deja ni articular palabras, a tal punto que me he ausentado años de amistades muy queridas por no pedir una disculpa a tiempo (es algo que he intentado mejorar).No me gustan las autoridades, no me gusta que me digan que hacer, ni dar explicaciones, ni que me lleven la contraria, NO ME GUSTA.
No me mal interpreten, creo que se apreciar cuando alguien me corrige amablemente, o reconocer cuando me equivoco (aunque lo odie con toda mi alma). Pero cuando hablo de mi vida sexual (aguas que me van a dar una azotaína por no decir "hacer el amor" tranquilo mi vida, me estoy tratando como sujeto de estudio, no es personal) el obedecer toma un sentido diferente.
Muchas sumisas describen un tipo de liberación cuando les dan órdenes, y supongo que si la he sentido, cuando me ordenan hacer algo que secretamente me estoy muriendo por hacer. Pero cuando me ordenan hacer cosas que no me gusta mucho hacer, dentro de la D/s la cosa cambia. No siento liberación, me siento hasta cierto punto presionada, pero mas que eso ME SIENTO RETADA. Siento un malicioso placer de sentir que estoy complaciendo a mi novio cuando me dice que me frote contra su pierna como si fuera una perrita masturbándose con algo, mientras le hago un buen oral. ¿Me siento humillada? Sinceramente no, pero por mi cabeza pasa "Odio hacer esto, si me agacho como para frotarme con su pierna, no alcanzo su pene y viceversa... simplemente no puedo hacer las dos cosas al mismo tiempo, es una posición muy incómoda." Lo odio de verdad, sé que no es un castigo, pero es una orden que no me gusta, pero al parecer A EL SI LE GUSTA. Y esa es mi motivación, por que sé que cuando termine taladrándome la boca para terminar en mi, voy a escuchar un "Buena niña, lo hiciste muy bien" que me va a mojar en dos segundos.
En eso reside mi mayor motivación, el hecho de sentir que puedo hacer lo que el quiere, como el lo quiere, que me ve como una persona que es capaz de complacerle, como alguien a quien quiere cuidar y enseñar a darle placer y a hacer las cosas como él las quiere, me moja las pantys. Saber que está sintiendo tanto placer, no solo sexual sino sensorial, desde que me ve tomar las posiciones que me pide, desde que sabe que aunque las nalgadas o los golpes del cinto me están doliendo no me voy a quitar hasta que el me lo diga, cuando ve mi cuerpo marcado por sus deseos, cuando ve el desconcierto en mis ojos por que me da órdenes que me confunden, cuando me hace suplicarme, cuando sabe que me tiene en sus manos y que podría pedirme que me parara de cabeza y aunque me rompiera el cuello yo lo haría. Ahí me mojo, ahí me siento en sus manos, ahí me siento su mujer, ahí sé que el tiene la seguridad de que solo soy suya, de que es la única persona en el mundo que puede ordenarme hacer lo que sea, y que voy a obedecer.
Pero, ¿Puede mi Amo no pedirme, ordenarme que falte a la escuela?, ¿Puede ordenarme que no vaya a ver a mis amigas para verlo a el?, ¿Puede ordenarme o castigarme para que le deje de hablar a alguien?, ¿Puede elegir por mi mis opciones laborales?... Para mi la respuesta es no. ¿Por qué? simplemente por que si bien ser sumisa es una parte importante de mi personalidad, y yo me atrevería a decir que un rasgo primordial en ella, NO ES TODA MI PERSONALIDAD. Es como todo, es como cualquier relación. Simplemente, soy su novia también, y no por ser su novia va a entrar a áreas de mi vida donde quiero mantener mi autonomía.
Me gustaría dejar eso en claro. La mujer sumisa no es estúpida, no es la pendeja de nadie. Es tratada como un juguete, como un objeto, como una puta, si; pero por que ELLA QUIERE SER tratada como un juguete, como un objeto, como una puta. Por que en ello encuentra placer.
Nadie puede basar su sexualidad exclusivamente en el placer de otra persona, al igual que nadie puede basar su felicidad en la felicidad de otra persona. El otro no puede meterse a tu cerebro y obligarte a sentir placer por algo que tu no encuentres placentero. Por algo el CONCENSO es algo tan sonado en estos lados de la sexualidad, por que puede llegar a traumatizar y causar incluso repulsión a alguien cuando cruzas ese límite de algo que en el fondo le va a causar placer, a algo que no le da ningún tipo de placer por demasiado tiempo. Una sumisa no puede no sentir placer nunca, perdón pero no se puede, por que entonces no sería una mujer sumisa, sería una mujer abusada. Pero tampoco puede ser tratada como una mujer vainilla a quien se trata de complacer en todo.
Ojo con esto último. Yo como sumisa, no quiero tener una sexualidad de la cual no disfrute en ningún momento algún tipo de placer. Sin embargo, quiero darle PRIORIDAD al placer de mi Amo, por que eso, a su vez me da placer a mi. Somos dos personas, buscando placer, pero SU PLACER VA PRIMERO, aunque eso no implica que se suprima el mío.
Tener una dinámica de este tipo requiere un equilibrio casi milimétrico, que no depende, como en las películas, novelas y relatos románticos de BDSM y vainillas de una química mágica especial de dos personas que se encuentran como por arte de magia en algún punto de su vida, se dan cuenta de sus tendencias y un buen día, sin proponérselo, sale la primer sesión perfecta. Nop. Es como cualquier otro tipo de sexualidad en este sentido. Depende de un sincero conocimiento del otro, y muy especialmente en este sentido, NO SE TRATA SOLO DE LO FÍSICO.
Yo por ejemplo ODIO, y lo quiero poner en mayúsculas, ODIO que mi novio me agarre las nalgas, o las boobies en público, que haga ruiditos como jadeos cuando hay alguien que nos puede oír, etc. Lo ODIO, me recuerda a los adolescentes que se sientan a comerse uno encima del otro en los parques públicos, además de que en serio me siento humillada, y no del modo que me gustaría. Sin embargo, si algún día saliéramos a pasear, y cerca de algún baño público me pidiera que me quitara las pantys y se las diera y siguiéramos paseando como si nada quedándome yo así, sin pantys, incluso si trajera pantalón, y aunque probablemente nadie se diera cuenta de ello me sentiría mucho más excitada que si se la pasara tocando mis pezones tooooooodo el día.
Es solo un ejemplo, podría ser cualquier otra cosa, y variar mucho de persona a persona. Mi punto es que cada Dominante y sumiso (hablo de roles, no géneros) tienen que encontrar su propio equilibrio. Malas noticias para los Doms flojitos, pero como diría el tío Ben, en Siperman "Un gran poder conlleva una gran responsabilidad" y CREANME, su sumis@ está esperando, está deseando y probable y literalmente casi rogando que ustedes encuentren el modo de domarl@. Es por eso que les cedió su sumisión a ustedes, y ustedes deben responder a ese regalo.
No todos los días viene alguien a decirle a otro alguien "Quiero hacer lo que tu quieras para darte placer, por favor úsame, por favor explórame, por favor llega a conocer cómo me excito, qué y cuanto me duele mejor que yo mism@ y úsalo para tu placer y el mío"
Es un GRAN privilegio lo que tienen en sus manos, al igual que sus sumisos tienen un gran privilegio y un gran obsequio, al haber encontrado a alguien que quiera darse el tiempo, el esfuerzo y a veces la molestia de estudiarlos, moldearlos, ponerles atención, castigarlos, mimarlos, premiarlos, escucharlos, pasar tiempo con ustedes.
Realmente aquellos que hemos encontrado nuestro medio melón, encontramos algo semejante a un diamante en un pajar y eso NO DEBE DESCUIDARSE, ni se debe ABUSAR de los privilegios que la otra persona nos da sobre su vida, seamos del rol que seamos.
Bueno... después de mi desarrollo bedesemero jajajajaja me voy. Son solo algunas cosas que he reflexionado en los últimos días y quería compartir con ustedes.
See ya!
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